Aunque no  lo creán todavía quedan vendedores de enciclopedias, de esos que te despiertan un sábado por la mañana, llamando a tu timbre y te sueltan: "Hola Buenos Días, ¿quiere usted una enciclopedia?" No lo entiendo, ¿no se habrán enterado de que existe la Wikipedia?

A lo mejor sí, pero ninguno se ha atrevido a hacer lo que ha hecho Rob Mattews: imprimir y encuadernar la enciclopedia de las enciclopedias: la Wikipedia.

El resultado es impresionante, 5.000 páginas para aclarar cualquiera de tus dudas, aunque yo tengo una que no refleja: donde encontrar una estantería que la soporte.